Escùchame, no es un grito lo que hago, no es un reclamo lo que tengo, son palabras de una hija a la que no conoces; son las palabras de una mujer que hoy ve con lastima una vida sola, vacia, que en un momento dejo de lado una vida impuesta, por seguir tras de un sueño.Ojala y los angelitos del cielo te los hayan cumplido, por que el precio ha sido alto. Las noches fueron largas, la espera fue eterna papà y los resultados catastroficos, una hija y un padre sin rostros, sin personalidades, sin poderse mirar sin resentimientos o sin culpas, o sin recordar cada momento lo absurdo de muchas desiciones pasadas.
Se que no es tu culpa, ni la mia, ni la de nadie, creo que luego de casi 23 años de ausencia, me resta decir que el camino ha sido largo y lleno de dudas, pero llenar ese gran titulo que te acrèdita como mi padre necesita màs de un regalo, necesita màs de una ayuda. Necesita verdadero amor, necesita verdadero desinterès, necesita comprensiòn...necesita amor.
Se que Dios nos reencontrarà, no en esta vida, ya lo tengo claro, seguramente en otro espacio, otro plano. Pero me miraras a la cara y sabràs que soy tu hija, y tu mi padre y que no hay sueño que valga màs que la satisfacciòn que la carne de tu carne te diga "papà no sabes cuanto te quiero".
Sin resentimientos!

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